Compramos a diario
El pescado, la carne, la verdura. Si el producto no tiene la calidad que merece tu mesa, ese día no entra en cocina. Así de simple: si no lo comeríamos nosotros, no te lo servimos.
En coreano, sarang (사랑) quiere decir amor. No elegimos ese nombre por casualidad. Es lo que ponemos en cada plato, lo que sentimos cuando alguien se sienta a nuestra mesa y la razón por la que llevamos más de siete años haciendo lo que hacemos.
Bienvenido a casa.
Sarang nació hace más de siete años en el centro de Las Palmas con una propuesta que entonces casi nadie se atrevía a hacer: unir la cocina coreana con el alma del Mediterráneo sin que ninguna de las dos perdiera su esencia.
No queríamos ser un coreano más. Queríamos cocinar una fusión honesta, hecha con producto de aquí y con técnicas y sabores de allí. Algo que no encontraras en ningún otro sitio de Gran Canaria.
Donde la cocina coreana se enamora del Atlántico.
Quienes hoy llevamos las riendas de Sarang crecimos dentro de este proyecto. Aprendimos cada receta como quien aprende un idioma nuevo: con paciencia, con respeto y con una fidelidad absoluta al sabor original.
Por eso, cuando llegó el momento de coger el testigo, lo tuvimos claro. No queríamos reinventar Sarang. Queríamos cuidarlo. Mantener intacto lo que enamoró a tanta gente durante años y, a la vez, darnos permiso para crecer, probar y sorprenderte.
Mejorar cada día sin perder la esencia. Esa es nuestra única regla.
Lo que pasa en nuestra cocina es fácil de contar y difícil de hacer:
El pescado, la carne, la verdura. Si el producto no tiene la calidad que merece tu mesa, ese día no entra en cocina. Así de simple: si no lo comeríamos nosotros, no te lo servimos.
El kimchi fermenta aquí. Los macerados se preparan aquí. Los encurtidos, también. Nada de salsas de bote ni atajos.
Ni un gramo más, ni un gramo menos. Trabajamos el recetario como un código, para que el plato que te enamora hoy te enamore exactamente igual dentro de un año.
Cada seis meses cambiamos cosas, seguimos el producto y nos reinventamos sin perder el rumbo. Siempre hay una razón nueva para volver.
Todo casero. Todo del día. Sin atajos.
Sarang es íntimo, acogedor y tranquilo. Un rincón pensado para que bajes el ritmo, no para hacer ruido.
Aquí caben una pareja que quiere su momento, un grupo de amigos que hace tiempo que no se ve o una pequeña celebración que merece estar bien rodeada. Cuidamos hasta el silencio para que puedas hablar sin levantar la voz, y te recibimos siempre con un aperitivo de bienvenida, porque las mejores historias empiezan con un pequeño gesto.
Queremos que entres con la semana a cuestas y salgas con un buen rato encima.
Somos un restaurante de fusión, no de cocina coreana tradicional pura. Y lo decimos con orgullo. Trabajamos por temporada, así que la carta puede variar. Tenemos opciones vegetarianas y hacemos todo lo posible por quien sigue una dieta vegana. Y si el gluten es un tema para ti, preferimos ser sinceros: muchos de nuestros macerados llevan soja, así que pregúntanos y te asesoramos de verdad.
Preferimos contarte cómo somos antes de que vengas, para que cuando lo hagas, solo tengas que disfrutar.
Más de siete años después, seguimos cocinando con la misma ilusión del primer día. Si todavía no nos conoces, este es el momento. Y si ya eres de los nuestros, ya sabes: aquí siempre hay un sitio para ti.
Reserva tu mesa y ven a comprobar por qué nos llamamos Sarang.
Reservar mesaSarang. Hecho con amor, como su nombre.